Sheinabum: la nueva César
- Pedro Mariscal Odriozola

- 31 ene
- 2 min de lectura

El pasado 26 de enero de 2026, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, escribió una carta al presidente surcoreano para pedirle que el grupo de K-Pop BTS venga más días a México. Tras el caos generado por la preventa de boletos para los conciertos de la banda surcoreana BTS en la Ciudad de México —donde más de un millón de jóvenes intentaron conseguir una de las apenas 150,000 entradas disponibles—, la mandataria anunció en una de sus mañaneras el envío de una carta diplomática al presidente de Corea del Sur, Lee Jae-myung. La justificación fue:
"Todavía no recibo la respuesta, pero esperemos que sea positiva o que permita alternativas, como pantallas, para que los jóvenes tengan acceso a este grupo que es tan famoso en México" - Claudia Sheinabaum
Sheinbaum argumentó que la alta demanda y las irregularidades en la venta, como la reventa ilegal, ameritaban su intervención directa. Este es un claro ejemplo de lo que los antiguos romanos llamaban "panem et circenses" (pan y circo). Esta locución latina tiene su origen en las Sátiras del poeta Juvenal, escritas en la Roma de finales del siglo I d.C. En su contexto original, el poeta Juvenal criticaba la decadencia del pueblo romano que, a cambio de trigo gratuito (panem) y juegos circenses (circenses), había renunciado a su deber ciudadano y a su derecho a participar en la vida política. En la ciencia política contemporánea, el término describe la estrategia de gobiernos que impulsan el entretenimiento de masas para desviar la atención de problemas estructurales o crisis de legitimidad.
Del mismo modo, mientras el aparato diplomático mexicano se moviliza para asegurar más fechas de un espectáculo musical coreano, el país continúa sumido en una crisis de violencia e inseguridad que alcanza niveles alarmantes. En una nación donde los feminicidios y las desapariciones forzadas son heridas abiertas, y donde la desigualdad económica sigue marginando a millones, la prioridad presidencial sobre un concierto de K-pop parece más una táctica distractora que una medida política legítima.
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